
La soledad y la libertad caminan de la mano.
Un día tendiste tu mano para ayudar a la mía a caminar…
Yo la acepté sin dudarlo, sin pensarlo, no me gusta la soledad del camino cuando no tienes junto a quien caminar.
El camino se hace largo, dice Revolver:
“No busqué jamas un dios para rezar o en que
creer ni siquiera una aventura que contar no
busqué mujer a la que engañar o que
creer sólo quise una autopista que cruzar
El camino se hace largo el camino se hace duro
cuando no hay nadie contigo al caminar las
distancias son eternas y los días infinitos y si
el sol sale o no sale te da igual
Uh, uh, destino tú que sabes ir ven y
llévame uh, uh, destino de los cielos al
infierno en un amén.
Pero a veces unas cuantas, uno tiene que partir
sin saber muy bien cual es la dirección por
que el caso es agarrar en marcha el próximo
tren aunque sea en el ultimo vagón
Uh, uh, destino tú que sabes ir ven y
llévame uh, uh destino de los cielos al
infierno en un amén”.
Hoy esa mano aprieta más de lo que me es posible soportar.
Y sintiéndolo mucho… tengo que retirar la mía, porque me duele más su apretón sin motivo que el daño que me hace estar sola.
La soledad siempre ha sido mi compañera de viaje de uno a otro andén.
No sé donde estará mi próxima estación.
Quizás seas tu mi destino, hasta entonces…
Buen viaje!
Precioso, toma mi mano, yo no aprieto.
Un besito.
Mucha suerte Malhena, mucha suerte. No creo que sirva de mucho, pero creo que te comprendo. Y creo que estás siendo valiente. Un beso.
Gracias por tu compañía Caris.
Otro besito para ti.
¡Jo, que abandonadito tengo esto Pat!, ahora mismo me doy cuenta al ver la foto de tu perfil, he dejado de ser una fiel seguidora, mea culpa, espero que no hayas escrito mucho, tengo intención de recuperar todo lo pendiente en septiembre y empezar el nuevo curso al día. Así que ve preparando café que me paso en cualquier momento.
Ahora voy a darle de desayunar al bicho, si me deja la alergia terminar el comentario entre estornudo y estornudo.
Un besín.