Pasos, huellas, pisadas y ,sobre todo, no cesar de caminar.

trayecto

.

Tarde, como el conejito de Alicia. Siempre tarde, diez minutos de los que no se salva nadie.

Es como si le fuese robando la vida poco a poco a los que me rodean y esperarme se ha convertido en un reto habitual.

Tarde, como la canción de Arjona, siempre tarde…

¡Ay, qué tarde es!

Y, de repente, en un momento de calma, miro el bello atardecer y me doy cuenta que siempre ando mirando al destino, a la meta que tan alto me marco en el horizonte, mientras el camino se me pasa inadvertido.

Y mirando atrás en el tiempo compruebo lo exigente que soy conmigo, concentrándome sólo en lo que no alcanzo.

¿Y lo que voy logrando con tanto esfuerzo?

El camino, amigo Goñi, el camino que vamos construyendo paso a paso, nota a nota. Día a día, en cada concierto. Cada cual su itinerario.

¡Ay, compañero!, ¡qué cierto aquello que subrayaba Machado!:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Published in: on junio 28, 2015 at 11:01 pm  Dejar un comentario